GABY VERA

Returning to Old Illusions
Audrey Bialke

10 de Septiembre al 31 de Octubre

GABY VERA presenta Returning to Old Illusions, la primera exposición individual en España de la artista estadounidense Audrey Bialke (Nueva York, 1991). A través de un nuevo conjunto de pinturas al óleo sobre panel, la muestra propone una pregunta inesperada: ¿qué significa volver a las viejas ilusiones en un momento en que el futuro parece cada vez más difícil de imaginar?

Vivimos en una época que desconfía de las ilusiones. Se nos enseña a asociarlas con el error, la ingenuidad o la fantasía. Sin embargo, existen ilusiones que durante siglos sostuvieron la experiencia humana: la posibilidad de vivir en equilibrio con la naturaleza, de encontrar belleza en los objetos cotidianos, de construir comunidad, de imaginar futuros distintos y de creer que la reparación es posible.

Quizá el problema no sea haber vivido demasiado tiempo dentro de esas ilusiones, sino haberlas abandonado demasiado pronto.

Es precisamente ahí donde comienza la pintura de Audrey Bialke.

Su trabajo no mira hacia el pasado con nostalgia. Lo entiende como un archivo vivo de símbolos, relatos y formas de conocimiento que todavía conservan la capacidad de hablar sobre el presente. Manuscritos iluminados medievales, bestiarios, grabados renacentistas, arte popular, ornamentación doméstica, paisajes rurales y objetos cotidianos aparecen reunidos dentro de composiciones donde siglos distintos conviven simultáneamente. Las imágenes sobreviven porque siguen transformándose. El tiempo deja de ser lineal y se convierte en un territorio donde la historia permanece disponible para ser reinterpretada.

Este nuevo cuerpo de trabajo nace de una preocupación profundamente contemporánea. La fragmentación de nuestra relación con el mundo natural, la ansiedad climática, la polarización política, la creciente desconexión entre las personas, entre otras, constituyen el punto de partida de unas pinturas que, sin recurrir nunca a la ilustración literal, buscan imaginar otras posibilidades de convivencia y optimismo. Como ha señalado la propia artista, reorganizar criaturas y objetos provenientes de distintos momentos de la historia se convierte en una forma de ensayar nuevas maneras de relacionarnos entre nosotros.

No es casual que Bialke recurra con frecuencia a La consolación de la filosofía de Boecio, escrita en prisión hace casi mil quinientos años. En ella encuentra una reflexión sorprendentemente vigente sobre la incertidumbre, el cambio y la capacidad humana para conservar la esperanza incluso en los momentos de mayor oscuridad. Esa conversación silenciosa entre tiempos históricos atraviesa toda la exposición. El pasado no aparece como refugio, sino como interlocutor.

Los animales ocupan un lugar central dentro de ese lenguaje. Un caballo avanza bajo un cielo cambiante. Un lobo protege a un cordero. Un león herido inclina la cabeza con una inesperada dignidad. Plantas extraídas del misterioso Manuscrito Voynich reaparecen suspendidas sobre paisajes contemporáneos. Cada figura transporta una memoria cultural, pero también una emoción reconocible. En conjunto, las pinturas funcionan como poemas visuales: abiertas, simbólicas y deliberadamente resistentes a una única interpretación.

Hay, además, un gesto profundamente poético en la insistencia de Bialke sobre la ornamentación. En una época dominada por la velocidad y la producción constante de imágenes, sus bordes pintados a mano reivindican el tiempo lento, el cuidado y la atención. Decorar deja de ser un gesto superficial para convertirse en una forma de preservar memoria y de reconocer a quienes, durante siglos, encontraron en el acto de hacer belleza una manera de resistir el miedo y la incertidumbre.

Desde su fundación, GABY VERA Fine Arts ha desarrollado un programa curatorial centrado en artistas cuya práctica entiende el arte como una forma de pensamiento. Más que producir imágenes, sus investigaciones construyen nuevas maneras de mirar el mundo. La incorporación de Audrey Bialke al programa de la galería responde precisamente a esa convicción: que las obras capaces de perdurar no son aquellas que describen el presente, sino aquellas que amplían nuestra imaginación sobre lo que el presente todavía puede llegar a ser.

Returning to Old Illusions no propone regresar a un mundo perdido. Propone recuperar una facultad profundamente humana: la capacidad de imaginar antes de poder demostrar, de confiar antes de tener certezas y de encontrar, entre los fragmentos de la historia, imágenes capaces de abrir futuros distintos.

Porque quizá las ilusiones que necesitamos hoy no sean nuevas.

Quizá sean aquellas antiguas ideas que todavía insisten en recordarnos que la belleza puede transformar, que la naturaleza sigue hablándonos, que la historia nunca termina de cerrarse y que incluso en los tiempos más inciertos la imaginación continúa siendo una forma de esperanza.

Exhibición
Obra